«Proyecto dignidad»

 

Son las 7 de la mañana y la asamblea convoca a los participantes que uno a uno bajan del primer piso donde se encuentran las dos habitaciones en las que comparten el descanso nocturno.

La mesa larga , el mate y las facturas que la solidaridad siempre provee, rompen con los protocolos asamblearios tradicionales . Desde el televisor un programa informativo dá a conocer los datos de la realidad económica del País: porcentajes, gráficos, números… . Algunos de los asambleístas son atraídos por la pantalla, y sus comentarios se vinculan más a la imágen de la conductora del programa que al contenido del mismo. No entienden mucho de porcentajes y gráficos.

El coordinador indica el comienzo de la reunión: » Buenos días, hoy propongo que nos conozcamos un poco más. Hace un tiempo que estamos en el parador y no sabemos mucho de cada uno de nosotros. Los invito a contar, si quieren, porque motivos están acá»

Es así como los relatos de cada uno de los habitantes del «Parador Nocturno» comienzan a «humanizar» las cifras, gráficos y porcentajes que brindaba el programa informativo:

«Yo soy albañil, fui empleado de SANCOR durante 20 años y me ofrecieron el retiro voluntario. No acepté. Hace dos años aflojaron las changas, empecé a tener problemas en mi familia y para no molestar, me fui a la calle»

» Trabaje en una empresa metalúrgica que es de conocidos míos. En un año hice toda mi casa, y la équipé completa. Comencé a tener problemas en el trabajo y me echaron. Empecé a tener quilombos con mi mujer. Un día llegué a mi casa y todas mis cosas estaban afuera: cama, televisor, ropa….Me fui a la calle»

«Soy carpintero……, trabajé en un estudio jurídico..»

«Me gusta reparar cosas electrónicas»

Los distintos relatos comienzan de esta manera a mostrar aspectos comunes a cada uno de ellos: «La situación de calle», » Desocupación», «la desintegración familiar» y «Los oficios»

Con mucho respeto los asambleístas escuchan cada una de las historias que los habitantes del Parador con mucho costo emocional se animan a compartir.

» Yo quiero laburar de lo que sé, quiero dignidad,pero quien te va a dar laburo con esta facha y sin herramientas» es la frase vertida por uno de ellos que se convierte en el disparador de un proyecto que sin darse cuenta están iniciando.

«Y si en lugar de manguear para comer pedimos herramientas?»

Y fue así como los habitantes del Parador Nocturno de «La Casita de Luján» dieron inicio a una campaña de herramientas .

Se levantan de sus lugares, y se preparan para ir al escenario cotidiano: la calle. El noticiero sigue brindando porcentajes, gráficos, números… pero no dá la noticia del último momento: » Desde el parador nocturno que sostiene la Parroquia Nuestra Señora de Luján, personas en situación de calle, han dado inicio a una campaña de herramientas para poder trabajar. Las donaciones pueden entregarse en Calle Rivadavia 6179 de la Ciudad de Santa Fe. La actividad forma parte del que denominaron » Proyecto Dignidad»

Pipo Sánchez.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *