«Historias de mi Barrio»

Las Historias de Barrio son parte fundamental del proceso de mejoramiento de los barrios y de la calidad de vida de sus habitantes. 

«Estar unidos por un objetivo común» no es una condición que define a un «grupo».

En las fatídicas colas que hacemos ante un cajero, todas las personas allí reunidas tienen un objetivo común: generalmente » extraer dinero» .

En las salas de espera de un hospital o sanatorio todos esperan lo mismo: la atención médica.

Pero estos objetivos comunes ¿ lo convierten en un grupo o comunidad? No.

Son los lazos que se van estableciendo entre los vecinos de un barrio lo que van conformando una identidad, un «nosotros» que surge de compartir nuestros pensamientos, sueños, historias . A partir de aquí es desde donde dejamos de ser una sumatoria de personas que reclaman algo común para pasar a conformar una comunidad donde el «otro» es considerado importante y por ello estar atento a sus necesidades.

En una sociedad donde los sentimientos son reducidos a un «emoticón», donde los afectos se «viralizan» pero no se materializan , y donde la mirada es reemplazada por un texto de facebook, las historias compartidas surgen como un elemento imprescindible en la conformación de una comunidad barrial. En cada una de ellas se plasman los pensamientos, las emociones, los sueños y esperanzas de los que habitamos la casa común del Barrio Transporte.

Toma la posta de esta propuesta Gisela que hoy comparte su historia .

«Buenas Tardes Vecinos: Les quería comentar la historia de «Luciano», un perrito que rescató mi mamá de la calle . Hace poco tiempo mi mamá, por problemas de salud, tuvo que mudarse conmigo y se trajo a Luciano. El perro no quería estar adentro así que se me vivía escapando. Hace unos días Luciano desapareció. Lo publique por todos lados, salí a buscarlo y nada. Finalmente recibí un llamado informándome que lo habían visto en Aristóbulo al 8.000. Al llegar al lugar nos anoticiamos de que la señora que lo había visto descubrió que ese perro era de su barrio y que ya que ya había encontrado a su dueña. La alegría que nos dio fue muy hermosa!! Gracias por haberme permitido contar esta historia

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