«Nuestra Casa Común»

Desafíos y estrategias en la Tarea Vecinal.

Pipo Sánchez.

«Una asociación de vecinos se crea con un grupo de personas que tienen vinculación con un barrio y realiza acciones para mejorar las condiciones de vida de la comunidad de una manera voluntaria y sin ánimo de lucro.»

Simple y clara es la definición de “Vecinal” pero sin embargo, en la práctica, se encuentra con la desvalorización y desconfianza de su componente central: Los Vecinos. Y esto no es solo pre-juicio, apatía política o individualismo. Existen sobradas razones para que los habitantes de un barrio presenten dudas sobre si la definición de Vecinal es real en la práctica.

En ocasiones estos importantes espacios de participación popular se transformaron en lugares con dueños que representaban a un determinado sector político partidario. En otras, en trampolines de candidaturas , canales de favores, etc. Aún así existen en nuestra Ciudad numerosas Asociaciones Vecinales fieles al objetivo por el que fueron creadas donde cada vecina y vecino del barrio “tiene llave para entrar” porque la sede vecinal es la “Casa de Todas y Todos”.

En nuestro Barrio, la vecinal lleva 4 años con sus puertas cerradas y si bien distintos grupos de vecinos lucharon por su re apertura, en la gran mayoría de la población de Transporte, no es considerada como una necesidad urgente. Esta conducta barrial seguramente tiene  motivos surgidos de la historia de la práctica vecinalista en esta barriada y que cada habitante guarda en su memoria.

Hoy, y como fruto de una nueva forma de organización barrial, los vecinos representados en la Agrupación Facundo Quiroga obtuvimos el dictamen favorable de la Dirección de Persona Jurídica Provincial que establece “Normalizar” la Vecinal . Si bien el término hace referencia a la posibilidad de comenzar de cero con la actividad, abriendo las puertas para que vecinas y vecinos se asocien conformando un padrón desde donde se elegirá una comisión directiva; es importante que esta instancia, tan importante para este barrio postergado, se convierta en la posibilidad de “Normalizar” desde la práctica el concepto que gran parte de los habitantes tiene sobre la práctica vecinal.

Esta tarea exige que al entrar a la cancha donde se juega el partido vecinal” se guarden las camisetas del “club” de los amores individuales y se pongan las de un nuevo equipo que se llama “BarrioTransporte”. “Socialistas”, “Radicales”, “Peronistas”, “Comunistas”, “Musulmanes”, “Evangelistas”, “ Católicos” y Mahometanos se convierten entonces en jugadores cuyo objetivo central en “gritar el gol que significa transformar a nuestro barrio en un lugar con condiciones dignas para todas y todos sus habitantes”.

Pero para festejar ese gol es preciso plantearse modificar algunas reglas futboleras. Los que estaban en las tribunas mirando el partido deben meterse a la cancha.

Si bien una Asociación vecinal debe poseer, por reglamento, una comisión directiva, debe existir necesariamente un “organismo de control y participación” que integren todos los vecinos. Al respecto es interesante rescatar la experiencia que se está llevando a cabo en Río Gallegos donde en el marco del programa “ Tu Barrio por Vos”, implementado por el municipio en el contexto de pandemia, cada manzana posee un vecino referente que funciona como canal de comunicación . La implementación de dicho sistema a la organización vecinal permitiría, entre otras cosas, el conocimiento de las necesidades y el diseño de estrategias tendientes a  la solución de las diferentes problemáticas de los vecinos.

Nos encontramos atravesando tiempos difíciles donde la desesperanza se convierte en conviviente, donde intentamos entender que solos no podemos, que la salida exige del compromiso de todas y todos. Tiempos donde añoramos el encuentro, el abrazo, el mate compartido. Comencemos a laburar para que a esas añoranzas las concretemos dentro de un tiempo en nuestra “Casa Común”: La Vecinal.

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