Sobreponerse a las adversidades: ¡es un deber de vida!

fuente: revista «La Semilla de Asoprovida»

Hay un fenómeno sicológico, muy popular, llamado negativismo, o más aun, pesimismo. Se presenta, cuando la persona, se auto-convence, que nada de lo que se puede hacer servirá para algo. Cuando se siente, que no se tiene el control sobre los acontecimientos de la vida, lo cual envuelve al ser humano en cierta impotencia, con cierta dejadez, que lo transforma en víctima de todo y de todos.
Frecuentemente se usa la frase: “es imposible”, o “no puedo lograrlo”, como pretexto, para justificar la inmovilización que eso produce. Es posible que esto, no se haga conscientemente, al adoptar “tal actitud”, se está eligiendo convertirse en una persona desvalida, sin capacidad, para salir adelante y resolver sus conflictos.
Muchas personas dudan, del “sentido de la vida”, no encuentran salida a sus problemas, y eso conlleva a esperar de ella, sucesos negativos, y en definitiva, si se espera eso, eso ofrece la vida!
No hay situaciones tan difíciles que duren tanto tiempo. Son ciclos, etapas, algunos buenos… otros no tan buenos, pero cualquiera de ellos, se procesa y pasa!!! La vida, es una sucesión de estados (interiores) y circunstancias (exteriores). En los momentos más críticos, se puede observar, si se ejerce atención, así ese mundo interior, aspectos negativos de la siquis, desconocidos muchas veces, para sí mismos, pero que están, y se manifiestan como resistencias que impiden, el crecimiento personal.
La vida ofrece las oportunidades que cada uno necesita para progresar y salir adelante. No se sabe, ni cuando, ni como, ni donde, por eso se necesita ejercer atención en todo momento, para descubrir las tantas posibilidades que da la vida, para aprender de ellas, para auto-descubrirnos, internamente, para cambiar actitudes negativas, para relacionarse sabiamente con el entorno, para disfrutar de este viaje, con todos los seres que nos acompañan!!!
Es necesario fluir, no quedarse paralizado frente a los problemas. Se requiere tomar distancia de las situaciones, mirar desde distintos ángulos, cambiar el auto-enfoque, para visualizar, nuevas salidas.
Cuando se cierra una puerta que va hacia la solución, es común que se abra otra, y a veces, más de una, con mejores perspectivas. No lamentarse, de lo que no se hizo, o no se supo hacer pues eso impide ver las oportunidades que están latentes en este momento.
El optimismo, la alegría, el entusiasmo, son alas que permiten trascender las circunstancias desfavorables. Para cambiar circunstancias negativas, es necesario cambiar la forma de pensar y de sentir. Cada uno, es el causante, de sus desdichas y sus alegrías.
Así, el triunfo ante las adversidades, es la resultante de un cambio de fondo, en el pensar, el sentir y el actuar, teniendo como eje: ¡Vigilar el pensamiento! Que es el padre de la acción. Se necesita, mucha reflexión, atención consciente ante los eventos de la vida, ser tenaz en los propósitos, no darse por vencido nunca, tener objetivos claros y saber, que la vida es una escuela, y cada problema o circunstancia, ¡la lección a aprender! No hay nadie, que pueda vivir la vida por otro. Es responsabilidad de cada uno, dar lo mejor de sí mismo, ser una fuente de inspiración, ayudar a otros, ser servicial, solidario, amables.
La libertad, que cada ser humano anhela, lleva implícito, dejar de culpar a los otros, y mirar más para adentro de cada uno. “Ser capitán de su propio barco” y transmitir lo mejor de sí mismo. La vida es demasiado “fugaz” como para tomarnos todo tan “en serio”. Tener sentido del humor es indispensable para vivir mejor. Cualquier situación puede ser motivo para sonreír, si la contemplamos desde perspectivas diferentes. Caminar más, sonreír más, tolerar más, perdonar más, comprender más, salir más a la naturaleza disfrutar más, descansar más, Aquí y Ahora VIVIR MÁS. Estos son algunos de los más para salir adelante!!! Ahora van los menos. Quejarse menos, criticar menos, auto considerarnos menos, gritar menos, pelear menos, mirar menos los defectos ajenos, pre-ocuparse menos, etc., etc.
La sonrisa es una línea curva, que endereza, el estado de ánimo. Comenzar el día, con alegría, con optimismo, con entusiasmo…con una sonrisa, como si hoy comenzaras a vivir. Solo se fracasa, cuando se renuncia, a la oportunidad de aprender y de amar lo que la vida nos ofrece! ¡Uno decide su día a día!. (Marta Arias, instructora de Asoprovida)

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